Mensaje al viento
Hace un casi un año mi esposo vino con una noticia que destruyó su corazón y el nuestro, siendo juzgado y mal interpretado, tuvo que hacerse cargo de una visión distorsionada de una supuesta realidad. Cuando lo vi atravesar la puerta sus ojos no daban crédito, los míos tampoco.
Conocí a mi esposo años antes de amarnos profundamente
Lo conocí trabajando, entrando a las casitas que nadie quería entrar, abrazando a familias que nadie abraza, lo vi cuidando infancias que pocos verdaderamente cuidan. Laburabamos en la mayor vulnerabilidad, en la pobreza y el desconsuelo, es esa otra vida siempre fue un compañero impecable y tremendamente humano!
Nos enamoramos años después como por acto de magia y la vida nos dio la oportunidad de seguirnos compartiendo desde otra experiencia. Nuestra hija nació producto de ese amor y no hizo más que reforzar la capacidad de abarcar nuestra humanidad desde lo más honesto y amoroso. Hace años nos cuidamos y ella nos cuida.
Entonces cuando te das cuenta que una pequeña interpretación puede aparentemente destruir tu vida, tu familia, tu trayectoria y la visión de los demás de todo tu ser, te conecta con una vulnerabilidad sin precedentes. Tiempo después le costó su trabajo y la mirada agenda de los demás que olvidaron quien era, todos ocupados en sus propios mundos.
Nadie hizo un paro, nadie se pronunció con valentía para dar fe en la verdad que todos compartimos, no porque nos contaron, sino porque quienes han trabajado con él saben quien es, saben la persona íntegra que está a su lado.
Pero esa tarde con esta noticia que convertía todo en hierro, cuando nos miramos a los ojos y miramos a nuestra hija inmersa que todo este desorden, supimos que nada real puede ser amenazado y cuando una familia está realmente unida se cuida siempre. SIEMPRE!
Fue duro, fue triste ver cómo las personas que tanto se apoyaron en él, ahora brillaban desde la lejanía como estrellas en el cielo.
Es duro si pero te fortalece!
Te fortalece saber que la luz siempre brilla y la verdad siempre emerge.
Te fortalece saber que la familia que construiste sigue viva y que tu hija es una flor que tienes que proteger de la locura de la forestación!
Sufrimos los tres mucho, sufrimos hasta estar en llaga viva.
Cada día me pregunto con cuanta imprudencia podemos vivir los seres humanos.
Soy una apasionada por la naturaleza humana y la estudio desde hace más de 15 años. Hasta ahora entiendo que la falta de comunicación honesta es en gran medida, un factor determinante para todo lo que estamos viviendo.
Hoy el mundo sigue en guerra y esa manifestación nos muestra que en realidad todos estamos en guerra con los demás y con nosotros mismos.
Es una pena
Es una pena no apreciar la vida, no cuidar la verdad, y escondernos en nuestra personalidad, estatus y esas corazas, en vez de mirar el cielo y escuchar al de al lado con amor sincero.
Todos somos responsables de esto y me incluyo. Mucho tiempo viví de esa forma y cuando desperté a otra manera de ver, me encontré con una nube de seres que me miraban a través de sus juicios. Vi cómo esos juicios también me condenaban como a mi esposo en su momento.
Lamentablemente no podemos escapar de esas formas de ver, son parte de este escenario que es la vida.
Nuestra vida cambio si
Cambio mucho
Pero no cambio el amor
El amor se hizo más fuerte y le pusimos pecho a las balas y paños a las heridas.
Ahora todo eso quedo en el pasado…
Porque la inocencia es la única verdad y lo fue siempre!
Soy una pequeña persona escribiendo estas líneas, soy tremendamente vulnerable en un mundo tan basto, pero eso no me detiene en mirar la vida de frente, en agradecer cada experiencia y agradezco está profundamente.
La vida ahora está en equilibrio y cada uno en lo profundo carga con sus acciones por consentimiento u omisión
Me alegra saber cada día que podemos pararnos frente a nuestra hija y seguirla cuidando, disfrutando y creciendo junto a ella.
Entiendo el dolor ajeno y lo respeto. Pero a veces nuestros pensamientos nos juegan malas pasadas y lástimamos a seres inocentes, como hoy lo hace la guerra.
Espero que esta experiencia también te transforme, que tus heridas te hagan más fuerte, y que siempre te apoyes en que la verdad siempre triunfa y el amor verdadero siempre cuida, no solo a veces o cuando sus intereses son amenazados.
Gracias a los seres que no nos soltaron la mano, que se metieron con nosotros en la trinchera como escudos para que nadie nos tocase!
Que siguieron mirándonos a los ojos con amor en todo momento y que hoy son y serán para siempre nuestra familia en esta vida!

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